Fundamentos Área Pastoral

La formación cristiana alimenta la inteligencia con la doctrina de la fe, ayuda al alumno a adquirir hábitos de conducta y de piedad personal y a vivir, como hijo de Dios, conforme a la Voluntad de su Padre. La formación y la atención espiritual que se ofrece en el colegio se realiza de acuerdo con los principios fundamentales de la doctrina católica, teniendo un carácter voluntario, y con el mayor respeto por la libertad de las conciencias. Este respeto a la libertad viene exigido por la naturaleza del acto de fe y por los principios de la moral –nada hay más interior y voluntario que el acto de fe, o que el amor a Dios–, pero no significa relativizar los contenidos de la fe o de la moral, para adaptarlos al sentimiento o al modo personal de entenderlos; ni es incompatible con estimular el interés por recibir esta formación, ya que la libertad de las conciencias se apoya en el derecho fundamental a buscar y aceptar la verdad, a formar la conciencia y a seguir sus dictados. El hecho de que la educación en el colegio tenga en cuenta la dimensión trascendente de la persona y se realice con criterios cristianos es una consecuencia de la libertad de los padres para escoger el tipo de educación que desean para sus hijos y de la libertad de los profesores para trabajar de acuerdo con ese modelo educativo