
La práctica del deporte escolar constituye un pilar fundamental en la formación integral de nuestra comunidad educativa, trascendiendo el desarrollo físico para consolidarse como un estilo de vida. A través de la competencia sana, el trabajo en equipo y la disciplina, el deporte fortalece el sentido de pertenencia y fomenta valores esenciales como la resiliencia y el respeto en nuestros alumnos y alumnas. Conscientes de su impacto positivo en el bienestar emocional y el rendimiento académico, nuestra institución destaca la gestión estratégica y la visión formativa de la coordinación de deportes, pieza clave para que el corazón deportivo de nuestro colegio siga latiendo con fuerza y excelencia.
En este contexto, conversamos con Natalia Pimentel, Coordinadora de Deportes del Colegio Manantial, quien analiza cómo la actividad física potencia la neuroplasticidad y la formación del carácter en los jóvenes deportistas.
Resiliencia: Una lección de vida en la cancha
Para Natalia, el deporte no es una interrupción de los estudios, sino un potenciador de habilidades. “El estudiante deportista desarrolla una gestión del tiempo superior. Además, la práctica constante estimula la concentración, lo que se traduce en un mejor rendimiento en la sala de clases. Pero más allá de las notas, el impacto real está en la resiliencia: aprender a levantarse tras una derrota es una lección que se aprende en la cancha”, explica la coordinadora.
Sobre la identidad institucional, Natalia subraya el valor de “ponerse la camiseta” en eventos como los Juegos Nacionales Deportivos Escolares (JNDE). “Ese orgullo genera un sentimiento profundo por el colegio. Las competencias forjan el carácter y crean amistades que duran toda la vida”, señala.
Proyectos 2026: Inclusión y nuevas metas
De cara a esta temporada, el Colegio Manantial ha trazado tres ejes estratégicos: la renovación de stock e implementación deportiva, el aumento de partidos amistosos para mantener la motivación y, fundamentalmente, la inclusión deportiva. “Este año integramos un taller de Juego Mediado para estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE), fortaleciendo su sociabilización y guiándolos para participar en toda nuestra gama de talleres”, destaca Pizarro.
Respecto a las Olimpiadas BostonEduca, el ambiente en la comunidad es efervescente. “Nuestros equipos muestran una mayor madurez técnica. La Copa de Campeones es nuestra meta más ambiciosa; hay una mezcla de hambre de triunfo y respeto por los rivales que nos caracteriza”, asegura con optimismo.
Liderazgo frente al sedentarismo digital
El principal desafío actual es la competencia contra las pantallas. Para abordarlo, la coordinación está implementando sistemas de incentivos y empoderando a los capitanes de equipo. “El mensaje entre pares tiene un peso mayor. Queremos que los líderes motiven a sus compañeros a través de experiencias positivas donde todos encuentren una disciplina que les apasione”, comenta la profesional.
Finalmente, Natalia Pimentel entrega un emotivo mensaje a las familias: “La presencia de los padres en la gradería es el combustible emocional de sus hijos. No se trata de exigirles ser los mejores, sino de valorar el juego limpio y el compromiso. Sean su apoyo en la derrota y su cable a tierra en el triunfo”, concluye.